(Artículo tomado de www.blogdelinversor.com)
Creo que hay que hacer una matización muy importante antes de empezar a hablar de riesgo y es la siguiente: una cosa es lo que es el riesgo, y otra es lo que yo debo hacer con respecto a lo que considero riesgo. Además hay 3 aspectos a tener en cuenta, y que bajo mi punto de vista son los que siempre marean el tema del riesgo ya que la gente los mezcla constantemente. Por un lado está lo que entendemos por riesgo, por otro lado está los factores que tenemos que vigilar y por otro lado están las acciones que tenemos que tomar al respecto. En este sentido, a lo largo de toda mi reflexión sobre el riesgo me voy a estar preguntando constantemente: ¿De qué estoy hablando? ¿Qué tenemos que observar? y ¿Qué podemos hacer al respecto?
Vamos allá:
Para mi la definición de riesgo en la que creo que todos (y me refiero a todos los inversores del mundo: fundamentales, técnicos, etc.) nos podemos poner de acuerdo es la siguiente:
Riesgo = perder nuestro dinero
Esto que parece una perogrullada, creo que todos los sabemos a nivel casi subconsciente. De ahí, tenemos que entender que cualquier consideración del concepto de riesgo parte de la intención de evitarlo, es decir de evitar perder nuestro dinero (no creo que haya mucha gente que invierta para voluntariamente perder dinero).
Ahora bien, el tema está en qué hacemos y qué herramientas utilizamos para intentar cumplir este objetivo de no perder dinero. En este sentido, para mi la definición “escolástica” de riesgo, es decir el famoso beta (que en definitiva es una medida de volatilidad), no concuerda con mi objetivo de no perder dinero. Cuando las cotizaciones bajan, sólo pierden dinero los que venden sus acciones en ese momento. En tiempos de crisis los que pierden son los “desinversores”. Como sabéis yo defiendo una inversión a largo plazo y por tanto ahí las reglas del juego son otras. Conste, que si tuviera que invertir a corto plazo, donde creo que puede pasar cualquier cosa, sabiendo que voy a tener que vender forzosamente en x tiempo, tendría que replantearme mi visión del riesgo.
La siguiente pregunta sería: ¿Qué factores hay que observar?
Los inversores value creemos que cuando compramos acciones estamos comprando participaciones en una empresa. En este sentido asumimos el riesgo propio de la empresa. Aquí podemos hablar de riesgo operativo, riesgo financiero, etc.
¿Qué podemos hacer al respecto?
Gran parte de nuestro tiempo va dedicado a entender el negocio de las empresas en las que invertimos y a su conocimiento. Esto nos da un entendimiento del riesgo que asumimos con nuestra inversión. Todas nuestras horas dedicadas al análisis de una empresa (tanto cuantitativo como cualitativo) van dedicadas a entender el riesgo que asumimos (es decir, las probabilidades de que la empresa acabe quebrando y perdamos nuestro dinero).
Por otro lado, una de las herramientas por excelencia del inversor value es el margen de seguridad. Los inversores value sabemos (muchas veces por experiencia) que podemos meter la pata en nuestras valoraciones, las cosas pueden cambiar, o simplemente hay factores que se nos escapan. Para protegernos contra nuestra propia ignorancia al respecto recurrimos al margen de seguridad (que simplemente consiste en descontar al precio intrínseco que estimamos, un porcentaje). Es importante señalar que conocimiento e ignorancia (margen de seguridad) son las dos partes que completan el todo. De aquí que a mayor conocimiento, menor margen de seguridad nos podemos permitir y viceversa. Todo esto siempre dentro de unos límites: si desconocemos demasiado la empresa, por mucho margen de seguridad que dejemos, no deberíamos de invertir en ella. Por el contrario si conocemos casi a la perfección una empresa, si no la podemos comprar dejando un margen de seguridad mínimo, tampoco deberíamos de invertir en ella.
¿Hay más factores que observar?
Sí. Lógicamente en el rendimiento de una empresa influyen factores del mercado, del sector, de la economía, etc.
¿Qué podemos hacer al respecto?
Este es uno de los problemas. Bajo mi punto de vista, nadie puede saber cómo va a estar la economía de aquí 5-10 años. Hacer cálculos macroeconómicos, intentar adivinar dónde estarán los tipos de interés, etc. son cosas que creo que escapan nuestras posibilidades (aquí entra el tema del market timing, etc.). ¿Con qué me quedo pues? A lo largo de la historia, la única constante que creo que todos nos podemos poner de acuerdo es que la sociedad ha ido prosperando y la economía ha ido creciendo (si bien es cierto que de forma cíclica). El sentido común creo que nos llevaría a casi todos a concluir que a largo plazo esta tendencia seguirá así.
En este sentido sería bueno señalar, que mi crítica al análisis técnico viene precisamente por este lado. Creo que se puede observar, pero que no podemos sacar ninguna conclusión de él para actuar. El hecho de que el precio de la acción haya subido o bajado en los últimos meses, para mi no me dice nada de lo que el precio de la acción hará en el futuro. Por mucho que se empeñen los técnicos, los soportes y resistencias lo son, hasta que dejan de serlo. Las tendencias lo son, hasta que dejan de serlo. Las figuras lo son, hasta que dejan de serlo. Para mi, como método de intentar entender lo que va a pasar en el futuro, deja mucho que desear. Po el contrario, sí que entiendo mejor que si una empresa vende más productos y por tanto obtiene más beneficios, su valor en bolsa va a subir.
¿Qué es el riesgo sistemático?
Volviendo a nuestra definición general de riesgo (perder dinero) nos damos cuenta de que hemos hablado del riesgo específico de comprar ciertas acciones, pero no del riesgo sistemático de comprar acciones en si. Aquí es donde entran conceptos como el benchmarking y los objetivos personales de rentabilidad. Cualquier persona que invierte en bolsa, sabe que está asumiendo un riesgo de perder su dinero. Al igual que cuando calculamos la tasa de retorno a nuestras inversiones, tenemos en cuenta que podemos invertir el dinero sin riesgo en bonos del estado, el equivalente a invertir en bolsa sin riesgo (sistemático) es invertir en un índice, donde obtendremos seguro la rentabilidad media de la bolsa. Superar el riesgo sistemático no es fácil. Aquí es donde entra el concepto de alpha y del buen hacer de los gestores.
La primera definición de riesgo que he dado (riesgo = perder el dinero), si bien es cierta, tiene un grave problema a la hora de sacar alguna conclusión y es el hecho de que está formulado de manera binaria (es decir, parece que da 2 opciones: o se pierde el dinero, o no se pierde). Lógicamente todos sabemos que esto no es así. El hecho de perder dinero lo tenemos que poner en contexto para poder graduarlo y sacar alguna conclusión. De ahí que para medir el valor que ofrecemos como gestores de dinero ponemos siempre nuestros resultados en relación a la media (que suele ser el índice de referencia).
¿Qué podemos hacer respecto al riesgo sistemático?
La única manera de tener alguna posibilidad de superar la media es dedicar tiempo y esfuerzo y saber lo que se hace. Siempre es fascinante leer las estadísticas de que la mayoría de gestores son incapaces de superar al índice. Siempre me ha parecido que estas estadísticas no podían ser ciertas porque debería de haber una tendencia a que la mitad de los gestores estén por arriba de la media y la mitad por debajo. Esto es hasta que te das cuenta de que lo que realmente dicen las estadísticas es que la mayoría de los gestores son incapaces de producir beneficios para sus clientes que superen el rendimiento que hubieran tenido si hubieran replicado un índice (el gran matiz es el tema de las comisiones, gastos de gestión, etc.). Las valoraciones netas, puede que no sean tan malas, pero cuando te pones a descontar comisiones, gastos, etc. al final el inversor sale mal parado.
Creo que también es interesante matizar el tema de los objetivos personales. Me gusta mucho el enfoque ya que parte de la suposición de que lo importante es lo que hago yo personalmente al respecto (yo soy partidario de que cada uno tome su destino en sus propias manos, al fin y al cabo). Hay que matizar sin embargo que no concibo que esto tenga sentido tampoco en abstracto. Es decir, una rentabilidad del 10% anual, puede ser un objetivo perfecto en una circunstancia donde haya una inflación del 2% y el índice de referencia arroje una rentabilidad del 7%. Pero en un escenario donde la inflación fuese un 12% y la rentabilidad del índice de referencia fuera 20%, ya no me parecería tan bueno.
Esto es el famoso dilema, que Ortega y Gasset formuló tan magistralmente con la simple frase: “Yo soy yo y mi circunstancia”. Esto no quita en que yo intente siempre prestarle atención a la parte correspondiente al “yo” porque es sobre la que más directamente puedo actuar (bueno, me ha quedado un poco filosófico, pero espero que la idea haya quedado clara).
Bueno, he empezado diciendo perogrulladas como que riesgo = perder dinero y he acabado citando a Ortega. Espero que por el camino hayan quedado claramente expuestas algunos de mis pensamientos sobre el riesgo y que estas reflexiones os sean útiles
Un saludo,
Nairan





